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Torre Reforma, de los mejores rascacielos del orbe

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Torre Reforma ha sido reconocido como ‘El Mejor Rascacielos del mundo’ por parte del International Highrise Award 2018 y como uno de los ‘50 rascacielos más influyentes del mundo en los últimos 50 años’ por el Council on Tall Buildings and Urban Habitat

Ahora este proyecto icónico de la capital del país es presentado en un libro que plantea el proceso arquitectónico, los retos de diseño y construcción, así como la influencia del rascacielos en su entorno urbano.

“Construir un proyecto de tal magnitud representó un reto no solo desde su diseño estructural, sino también sus implicaciones normativas y la integración ideal de todos los flujos, el confort humano y el contexto urbano” comentó Benjamín Romano, el autor y arquitecto responsable del diseño y la ejecución de Torre Reforma, este gigante de 57 pisos y 246 metros de altura.

Por ejemplo, en el boceto original siempre se consideró el espacio para resguardar la casona de estilo gótico que data del siglo XIX. El proceso por el cual se movió para cimentar el edificio y proteger la casa es uno de los apartados que aborda el libro. 

“Torre Reforma es de gran relevancia para la arquitectura a nivel global, es un proyecto original que transgrede la lógica natural de los rascacielos. El libro desarrolla a profundidad esta importancia, como si se tratara de una dinámica de flujos: de la afluencia de personas, del consumo de agua, de energía y de la propia carga del edificio” dijo Miquel Adrià, director de Arquine, plataforma de generación de contenidos orientados a la construcción de la cultura arquitectónica que estuvo a cargo de la edición del ejemplar.

Edificio sustentable

Un elemento distintivo del proyecto arquitectónico es su compromiso con la sustentabilidad. Se trata del único edificio en México con el distintivo LEED Platino. Además, gracias a una adecuada planeación de los flujos en el edificio – de personas, vehículos, cargas, agua, electricidad, voz y datos, entre otros- registra una reducción del 25.4 por ciento en el consumo de energía.

Asimismo, posee cero drenajes hacia la ciudad, lo que deriva en una reducción de 30 por ciento en el consumo de agua potable. Otro dato que refleja su compromiso ambiental es el uso de 85% de materiales mexicanos, un elemento que redujo la huella de carbono generada al transportar materiales desde lugares apartados al sitio de la construcción.

Para conocer más sobre este edificio se creó una obra escrita y visual que documenta el desarrollo desde su concepción, construcción, anécdotas, normatividad y retos a los que el arquitecto Romano y su equipo se enfrentaron.

El libro recopila profusamente los detalles estructurales, alzados, cortes por fachada, diagramas y modelos para una comprensión cabal del proyecto. De igual manera, se incluyen imágenes del proceso de obra y fotografías a cargo de Iwan Baan y de Alfonso Merchand, dos de las lentes más importantes de la fotografía arquitectónica 

El proceso de preparación del libro tuvo una duración de poco más de dos años; periodo durante el cual el arquitecto Benjamín Romano fue invitado como ‘experto residente’ para impartir clases en la escuela de diseño y arquitectura de la Universidad de Harvard.

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